viernes 13 de enero de 2012

Mi vida NO es perfecta. Pero no me detengo a pensar qué es lo que necesito para que lo sea.

¿Por qué? Porque no tendré la necesidad de detenerme a pensar mientras siga sonriendo varias veces en el día.

Ojo, sí me detengo a pensar qué es lo que necesito para seguir sonriendo.

Y fin.

Busquen sonreír y quéjense poco, ayuda bastante.





PD: Creo que por eso ando sin ideas sobre qué escribir aquí.